Cantabria prioriza que PT y AL trabajen dentro del aula ordinaria, pero familias y sindicatos advierten de que este modelo puede diluir la atención especializada si no se acompaña de más profesionales.texto en cursiva
Las instrucciones de la Consejería de Educación de Cantabria establecen que la intervención del profesorado de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) se realice principalmente dentro del aula, mediante docencia compartida y evitando, con carácter general, las intervenciones individualizadas.
El objetivo es favorecer la participación del alumnado en su grupo y evitar prácticas segregadoras. Sin embargo, un modelo inclusivo no funciona únicamente manteniendo a todas las criaturas en el mismo espacio.
Cuando una especialista entra dos o tres horas semanales en un aula para atender a varios alumnos y alumnas, cada criatura no recibe dos o tres horas de apoyo individual. Ese tiempo debe repartirse entre necesidades muy diferentes y mientras continúa la actividad del grupo.
Apoyar dentro y fuera del aula
UGT Cantabria ha advertido de que el cambio de funciones de PT y AL está reduciendo las sesiones específicas que recibía parte del alumnado con necesidades educativas especiales, dificultades del lenguaje, autismo o TDAH.
Una intervención individual o en pequeño grupo no tiene por qué ser segregadora. En determinados casos, puede proporcionar estrategias que después permitan al alumnado participar con mayor autonomía dentro del aula ordinaria.
La inclusión real debería permitir combinar ambas respuestas: apoyo dentro del grupo siempre que resulte eficaz y atención específica cuando la criatura la necesite.
La voluntad del profesorado no es suficiente
La implicación de las tutorías, las adaptaciones metodológicas y la docencia compartida son fundamentales, pero no pueden sustituir una dotación suficiente de personal especializado.
Desde NeuroLiébana defendemos que las familias deben conocer:
✓Qué apoyos necesita cada criatura.
✓Cuántas horas tiene asignadas.
✓Si la atención es individual, en pequeño grupo o compartida con toda la clase.
✓Qué necesidades no están siendo atendidas por falta de recursos.
Incluir no significa dar a todo el alumnado la misma respuesta. Significa garantizar que cada criatura reciba los apoyos necesarios para aprender, participar y pertenecer.
Porque compartir aula no siempre significa estar recibiendo el apoyo que se necesita.
Esta noticia continúa en: “Menos profesionales para una inclusión cada vez más exigente: los recortes educativos preocupan en Cantabria”.
